The Information Systems and Computer Applications examination covers material that is usually taught in an introductory college-level business information systems course.

El iPhone estaba destinado a fracasar

El iPhone estaba destinado a fracasar: “

Por mis manos han pasado muchísimos terminales móviles (Blackberrys, Nokias, Samsungs, iPhones…), pero solo dos han sido capaces de sobrevivir a las frenéticas renovaciones a las que estoy acostumbrado con este tipo de objetos: el Nokia N82 (lleva tres años conmigo -ahora de terminal secundario-) y el iPhone 3GS (a mediados de agosto cumplirá un año -mi terminal principal a día de hoy y a la espera del 4-).

Podría intentar comparar el iPhone 3GS con el N82 e incluso con el iPhone 2G que me traje de Ohio tres veranos atrás, después de un intercambio escolar, pero no es un aparato similar al primero y las diferencias con el segundo son tan abismales que realmente no merece la pena.

El iPhone es un concepto móvil diferente a los que hasta ese momento existían el día de su salida (hablo del primero) y, aunque muchas compañías han intentado seguirle la estela diseñando productos similares (sin teclado físico, con pantalla táctil, etc), ninguna ha conseguido una experiencia de usuario tan completa y satisfactoria como éste.

El iPhone original, como Apple tenía planteado venderlo y promocionarlo en un principio, era un producto que estaba predestinado a pasar sin pena ni gloria -véase el AppleTV, un gran fiasco-: cámara de 2 megapíxels (los terminales de gama alta por aquel entonces triplicaban la resolución -que no la calidad, que depende de la lente-), teclado en pantalla (¡imposible teclear sin mirar!), un contrato abusivo -en Estados Unidos- (hasta ese momento ningún operador ofrecía conexión a internet y, la verdad, es que se veía como una soberana tontería -en España aún no existían tarifas planas para estos casos-) y, para rematar, no se podían instalar aplicaciones que no fuesen de Apple y viniesen ya con el teléfono -no, no había App Store en iTunes, ni SDK para desarrolladores: solo tenías la calculadora, el bloc de notas y poca cosa más-.

Afortunadamente, algunos hackers pudieron adentrarse a través de un agujero en la seguridad del software del aparato y estudiar la arquitectura del sistema operativo (Geohot ideó una solución vía hardware pero no nos interesa para el tema que estamos tratando ahora). De ahí surgió el primer jailbreak, que permitía saltarse la activación obligatoria para poder usar las funciones de éste que no requerían de conexión telefónica (vamos, lo que sería un iPod Touch muy rudimentario y con cámara). Una vez realizado este paso debíamos proceder a realizarle el unlock/liberación con una combinación de botones y un programa en un principio exclusivo para mac (después todo se sofisticó más y mediante una combinación de teclas en la pantalla de inicio del teléfono sin activar, te metías vía wi-fi en una página web que te hacktivaba el teléfono y también te hacía el jailbreak), para poder ya disponer de todas las funciones del terminal.

Una vez realizados todos estos pasos, algunos avispados desarrolladores/hackers con amplios conocimientos sobre iPhone OS, empezaron a desarrollar algunas aplicaciones que ellos creían que eran básicas para el terminal y que Apple se negaba a proporcionar. Más adelante se creó una especie de tienda/repositorio (parecido a lo que es Cydia hoy en día) donde se aglutinaban todas las aplicaciones (¡gratuitas!) no oficiales de los desarrolladores, además de otras utilidades (el teléfono estaba íntegramente en inglés -solo se vendía en Estados Unidos-, así que proliferaron los packs para cambiarle el idioma nativo, incluso el corrector ortográfico: desde aquí agradezco el trabajo de MrSiir, el BAC y EsferaiPhone, entre otros).

Apple, posteriormente se dió cuenta de todo el negocio que podría comportar el tema de las apps, se puso manos a la obra y creó la Appstore, liberó el primer SDK (kit para desarrolladores de software) y el iPhone empezó a ser interesante, porque las aplicaciones (software) que aprovechan las singularidades del hardware del terminal son las que lo hacen realmente útil.

Una vez entendido el por qué del éxito del smartphone podríamos pensar que las características técnicas eran lo de menos, pero andaríamos equivocados. Si bien es cierto que el hecho de optimizar el software para el hardware del que se dispone es algo vital que caracteriza los productos de la manzana, el hardware y el diseño acaban de hacer del iPhone un producto redondo.

Lo hemos visto ya varias veces: los hackers y la comunidad de desarrolladores van muchas veces un paso por delante de Apple (mi iPhone tenía multitasking mucho antes de que llegase el iOS4 gracias a la app de cydia llamada backgrounder, por ejemplo). ¿Qué nos depara el futuro? ¿Tiene sentido hacer el jailbreak con el nuevo firmware? ¿Qué novedades creéis que Apple implantará debido a la presión que ejercen los usuarios?

Contestando a la última pregunta, a mi parecer -ordenado de más a menos factible-, lo próximo será la sincronización con iTunes vía Wi-Fi, una lock screen con información personalizada (la actual es prácticamente inútil) y uso del iPhone como un hotspot inalámbrico (cuál Mi-Fi). ¿Qué opináis?

El iPhone estaba destinado a fracasar escrita en AppleWeblog el 28 July, 2010 por devildv

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