The Information Systems and Computer Applications examination covers material that is usually taught in an introductory college-level business information systems course.

Inspección Profunda de Paquetes, el futuro de la publicidad

Paquetes

En Internet las cosas se transforman muy rápidamente: las herramientas de comunicación, las interfaces, la propia concepción de la web… Cómo no, la publicidad también se transforma y llegan nuevas técnicas. Una de ellas se llama IPP (Inspección Profunda de Paquetes) y por el nombre podéis adivinar que no es nada bueno.

La IPP consiste en analizar toda la información que enviamos y recibimos en nuestros ordenadores para obtener un perfil de la persona y mostrar publicidad. Así, la publicidad sería mucho más concreta y podría incluso revolucionar el mundo de la publicidad online, haciéndolo infinitamente más rentable.

Dos empresas son las que se encargan de poner en funcionamiento este mecanismo, Kindsight y Phorm. Con ellas están haciendo pruebas varios operadores de red, entre los que se incluye Telefónica, que está haciendo unos tests en Brasil con el consentimiento de los usuarios.

La mayor ventaja de la IPP es, como he dicho arriba, que los anuncios son más concretos y por tanto la publicidad es más cara. Sin embargo, los problemas que se plantean son varios.

El primero, la privacidad. Con las cookies, los anunciantes obtienen bastante información sobre nosotros y nuestros hábitos, pero al menos se pueden bloquear. Sin embargo, la IPP sería prácticamente infranqueable a no ser que usemos conexiones SSL, algo que no todos los sitios tienen disponible.

Es decir, que si los ISP implementan IPP en sus servidores, nuestras comunicaciones quedan a merced de los anunciantes. Aunque ahora mismo las compañías que ofrecen este servicio, Phorm y Kindsight, piden el consentimiento al usuario y no analizan ni transmiten información sensible, si aparecen empresas con menos ética la situación sería bastante grave.

Además, esto abre la puerta a un segundo problema: la seguridad. La implementación del IPP significa dar una vía para analizar los paquetes, y si alguien con malas intenciones consigue colarse en los servidores de los ISP, tendría a su disposición todo el tráfico de los usuarios. Catástrofe segura.

Personalmente, la IPP me da mala espina. Por mucha seguridad y consentimientos, la pérdida de privacidad e incluso de seguridad es clara. Por suerte, no parece ni que los ISP vayan a colocarlo de forma obligatoria ni que los organismos reguladores les vayan a dejar.

La única ventaja que le veo es que los usuarios podrían obtener beneficios a cambio de aceptar el IPP. Yo creo que no aceptaría tener a ningún sistema monitorizando mi actividad. ¿Y vosotros?

Vía | El País
Más información | The Wall Street Journal

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