The Information Systems and Computer Applications examination covers material that is usually taught in an introductory college-level business information systems course.

AppleWeblog Labs: MacBook Pro Early 2011

He de confesar que ha sido todo un placer probar una de las piedras angulares en potencia y prestaciones que Apple tiene hoy día. Una semana donde he podido usar como máquina de trabajo (además de hacer varios tests específicos) un MacBook Pro con tecnología de procesador Sandy Bridge. Procesador core i7 a 2,2Ghz. 4Gb de RAM a 1333Mhz y 750Gb de disco duro. Para mi, el equipo móvil ideal, ya que el 17” me parece (como portátil) demasiado grande.

Rendimiento general

Estamos hablando de un equipo que juega en las ligas profesionales, en las más altas ligas. Pero me ha dejado un curioso sabor de boca. Intentaré explicar por qué, intentando que se me entienda.

Mac OS X, como sistema operativo estable y con una buena base en su kernel, es un sistema que corre muy bien en casi cualquier equipo Mac con procesador Intel, por tiempo que tenga.

Estamos hablando, por ejemplo, de casos concretos testeados por mi mismo, de iMac Mid 2007 de 20” que trabajan sin problemas con Adobe Flash Professional o Photoshop CS5. No vuelan, cierto, pero trabajan bien y sin problemas. El sistema se siente cómodo en su uso. Yo mismo, que poseo un iMac Early 2008 de gama alta, no he tenido queja alguna de rendimiento del sistema y estamos hablando de edición de vídeo en HD con Premiere o Final Cut Pro. Y eso por citar sólo unos cuantos ejemplos productivos. Por lo tanto, si echamos un vistazo al hecho que un equipo de casi 4 años de vida, sigue a día de hoy dando un gran rendimiento en aplicaciones de última generación, podemos hacernos una idea de lo bien hecho que está OS X Snow Leopard (antes que alguien salte, aclarar que esta es mi idea, mi experiencia y mis conclusiones).

Digo todo esto porque quiero que quede muy claro que OS X Snow Leopard se mueve muy bien en trabajo normal de sistema operativo en esta máquina, como casi cualquier máquina Apple de unos años a esta parte. Las diferencias de tiempo son la mayoría de las veces tan sutiles, que en muchos casos hablar de velocidad es algo demasiado relativo.

Por eso, cuando pienso en mi impresión general del funcionamiento del equipo, no puedo más que sorprenderme que este avión, que lo es, que viene de Apple, no tiene ese punto especial que tiene el MacBook Air de última generación con almacenamiento flash. Curiosa e irónicamente, el disco de 5400rpm realmente representa un problema para el rendimiento del equipo. Pero no es un problema en sí, es simplemente que va tan bien como va cualquier MacBook. Ni mejor ni peor. Igual de bien. Pero el MacBook Air vuela en este aspecto, y eso se nota al hacer la comparación. No quiero ni pensar como será un MacBook Pro como este, con la tecnología de almacenamiento flash en placa de un Air.

Por todo esto llegamos a la conclusión que si lo que necesitas es un equipo que rinda bien, pero tus propósitos no son de alto standing, como un trabajo en edición de vídeo no lineal en HD con efectos en tiempo real, post-producción digital de imagen, composición de sonido con múltiples sintetizadores virtuales, trabajo profesional fotográfico de tratamiento de imágenes a 18 megapíxels en RAW, diseño de entornos 3D, delineamiento o cualquiera de las múltiples tareas que pueden requerir una carga de procesamiento muy alta (trabajos profesionales en movilidad), esta máquina no está pensada para ti pues no vas a sacarle verdadero rendimiento.

Su funcionamiento, el manejo y su calidad, va a ser igual que cualquier otro MacBook Pro de gama más baja, con la diferencia que si haces una tarea pesada, cuando le des (por ejemplo) al render en un After Effects CS5,te tardará la mitad en esta que en otra máquina y podrás hacer un prerender de una manera muy rápida. En esas tareas, sí merece la pena este equipo sobre otros.

Ahí es donde radica la verdadera diferencia de este gran equipo, y por eso me he extendido en intentar dejar claros estos detalles. Muchas veces nuestro impulso nos hace pensar que queremos la máquina de gama más alta, para que dure más. Pero este no es el caso, pues en mi opinión, esta máquina está pensada para trabajos de carga muy pesada y un enfoque muy profesional y específico. Si nuestro uso va a ser más limitado, otro MacBook Pro de gama más baja nos será más que suficiente, incluso un MacBook blanco o sobre todo un magnífico MacBook Air (siempre que nuestra única opción sea un portátil o laptop). Es como yo lo veo, pues según mi parecer, el mundo Mac (como sucede con aquellos que visten de Linux sus PCs) no tiene una obsolescencia hardware a nivel de tiempo, tan alta como un sistema con Microsoft Windows.

Diseño del equipo

El diseño es exacto a cualquier otro MacBook Pro de la última generación con diseño unibody. En este caso, aun a pesar de ponerlo a pleno rendimiento, el ruido del ventilador era casi inaudible según el caso, como un soplo semisordo que pasa casi desapercibido. Cuando se le pedía rendimiento, no obstante, el sonido del ventilador era bastante elevado aunque no molesto. Forma parte de esa generación de ventiladores que emiten un sonido de soplo de mayor o menor volumen, y no un sonido de la mecánica del propio ventilador girando que es más desagradable.

Eso sí, introducir un disco en su unidad óptica es el comienzo del concierto en un equipo, por lo general, eminentemente silencioso (lo cual también es habitual en casi cualquier equipo Mac). Resulta irónica la sensación que se desprende (debe ser la influencia de Steve Jobs) pues notas que realmente le sobran las partes mecánicas y que pide a gritos más puertos USB y almacenamiento flash para ir a la par del rendimiento del resto del equipo. Puede que sea sólo una impresión mía, pero el disco duro convencional y la unidad óptica, van sobrando en estos equipos (siento miles de cuchillas volando hacia mi tras decir esto).

Es la primera vez que pruebo realmente un equipo MacBook Pro de generación unibody, trabajando con él de continuo, y ha habido una cosa que me ha llamado la atención: el teclado. Mientras normalmente los teclados Mac suelen ser muy cómodos para mi y escribo bastante más rápido que en uno convencional, el MacBook Pro ha supuesto para mi el summun de la posesión de mis manos. El teclado tiene una ergonomía, distribución y sensibilidad perfecta, que me hacen aumentar aún más las pulsaciones por minutos, y donde noto menos cansancio en la posición ergonómica a la que obliga el diseño del equipo. Yo, que estudié en su día 3 años de mecanografía con máquinas de escribir de los años 70, creo que hacía mucho tiempo que no usaba un teclado tan cómodo, con una posición tan natural. En una prueba normal superé las 500 pulsaciones por minuto sin problema.

Pruebas de rendimiento

En las pruebas de rendimiento es donde he obtenido los resultados más contradictorios. Y explico el por qué. El equipo realmente es un auténtico avión en potencia, pues no pestañea mientras mueve un vídeo en Premiere en HD, en un monitor secundario, sobre la línea de tiempo. Titulaciones, pequeños efectos de composición (nada serio realmente) y transiciones se sucedían en tiempo real, respondiendo sin problema en audio y vídeo. Una delicia. Vídeo FullHD 1080p grabado con una DSLR Canon. El mismo iMovie, también hacía lo propio y podíamos ver los vídeos sin salto alguno. La renderización de un trailer de un minuto grabado en HD 720 con el iPhone 4 no superó las 5 o 6 segundos en total.

Sinceramente, cuando se le pide rendimiento a la máquina, esta responde con una soltura increíble. Pero no todo es tan bonito. En mis pruebas, el tratamiento fotográfico con Photoshop eran procesos muy rápidos y se movía a la perfección por una foto en RAW a 18 megapíxels. De igual forma, las ediciones iban a la perfección. Un render en H.264 desde Premiere aumentaba un poco la velocidad del ventilador y calentaba un poco la máquina.

Pero todo cambió cuando abrí la librería de iPhoto volcada del iPhone 4 con iMovie y procesó los cerca de 4Gb de vídeo HD 720p para poder editarlos. El proceso duró unos 8 minutos, pero según el indicador de temperatura de la CPU, esta llegó casi a los 80 grados centígrados. El sonido del ventilador pasó a ser muy alto, y la parte alta del teclado se notaba caliente. De hecho, la banda de aluminio superior al teclado quemaba. En la parte izquierda, por debajo del equipo según lo miras de frente, el calor era muy alto. Tanto que tuve que ponerle algo pues estaba sobre una mesa de cristal. Realmente, el aluminio te quemaba cuando ponías el dedo más de 1 segundo.

El equipo parecía no inmutarse por este problema de calentamiento, ni tuvo problema alguno. Cuando el proceso acabo, el ventilador se relajó y el procesador se enfrió en unos 4 o 5 minutos, aunque el aluminio siguió quemando por otros 10 minutos largos. ¿Podría clasificarse este un problema de diseño del MacBook Pro? No sabría decirlo. Entiendo que los problemas de calentamiento son provocados por el procesador cuando se le pide carga de trabajo, y entiendo que este mismo procesador en cualquier otro equipo PC, en las mismas circunstancias, daría el mismo problema. Pero tal vez en un PC esté procesador estaría mejor refrigerado y no llegaría a estas temperaturas, sacrificando un poco el ruido del ventilador.

En mi vida profesional, normalmente trabajo con HP EliteBook con procesador Core 2 vPro, y cuando le pido rendimiento (sobre todo con virtualización y bases de datos pidiendo carnaza) le sucede lo mismo. El equipo comienza a echar calor, las partes metálicas se calientan hasta quemar e incluso un día que me dejé el iPhone al lado sin darme cuenta, le provocó una alerta de sobrecalientamiento. Pero, ¿podemos consolarnos con el mal de muchos consuelo de tontos? Pienso que no. En este caso, y en mi opinión, existe un mal endémico en el mundo de los ordenadores portátiles (entre otros) basado en su refrigeración y calientamiento. Aun no he probado un sólo portátil de alto rendimiento que NO se convierta en un radiador cuando se le pide un rendimiento de servidor u ordenador de sobremesa. Tal vez los ingenieros que fabrican los procesadores deberían sentarse a pensar mejor en cómo evitar estos problemas de calientamiento, en vez de entrar en una competencia por quién es más potente.

Todo esto, insisto, no quita que estamos hablando de casos puntuales y que en carga de trabajo alta, el equipo no se ha quejado salvo (curiosamente) con el proceso comentado con iMovie.

Conclusiones

Este MacBook Pro es el equipo ideal para un trabajo profesional de alto nivel. Su resolución de 1440×900 se agradece, pues yo que uso el PC para mi trabajo, con pantalla también de 15” pero resolución FULL HD, siempre me he sentido molesto pues es demasiada resolución para el tamaño de la pantalla. Este equipo, sin embargo, se maneja muy bien y tiene el tamaño suficiente para que los interfaces complejos como el del Xcode, Photoshop, Premiere o Final Cut, se vean sin problemas.

Es un equipo dedicado y pensado para un uso de alto rendimiento en aplicaciones profesionales. Como hemos dicho, sobra equipo por todos lados si tus miras no son tan altas como un trabajo realmente pesado con el mismo y que requiera un rendimiento mucho más alto. Y perdonadme aquellos que piensan en la posibilidad de jugar con el Mac, pero gastarme más de 2000€ en una consola no entra en mis ideas. Para mi, el Mac es un ordenador de trabajo, y nunca lo he usado para juegos ni lo usaré (salvo para mis queridos emuladores de SNES o juegos del MAME con mi mando de la Xbox 360). Para grandes juegos, ya existen las consolas, mucho mejor preparadas para ese menester. Por eso, el hecho de tener un procesador gráfico de la gama 6750M (gama baja de la serie 67 de ATI/AMD) no me supone ningún problema pues es más que suficiente para un trabajo profesional.

Tras una semana con él, me he convencido aún más que este es el equipo que necesito para mi día a día de trabajo, con tareas de desarrollo de aplicaciones, y sobre todo, para toda mi tarea de edición de vídeo, montaje, trabajo con vídeo FULL HD comprimido, fotos en RAW y post-producción digital con After Effects. Además, post-producción de audio con Logic en multipistas, con pistas de vídeo embebidas en FULL HD y salida a monitor externo, como equipo para rodaje o para doblaje. Tiene el problema del calentamiento, pero estoy acostumbrado a él pues todos los portátiles de gama alta que he probado (aparte del HP para la oficina, aunque incluyéndolo) tienen este “problema” que siempre es puntual y no afectan en absoluto al rendimiento y durabilidad del equipo.

9/10

Un equipo caro, muy caro, pero como todo lo que es realmente bueno, vale un precio (a mi forma de ver) equiparable a aquello que ofrece. No me olvido que mi EliteBook le costó a la empresa 2.000€ hace sólo un año. Por lo que realmente las comparaciones son odiosas y no voy a entrar en ese juego. Para mi, MacBook Pro Early 2011 15’4” Core i7 vale lo que cuesta.

AppleWeblog Labs: MacBook Pro Early 2011 escrita en AppleWeblog el 30 March, 2011 por neotheone
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One response

  1. que buenas fotos de appleblog:)

    March 30, 2011 at 18:50